Al punto de encuentro, vinieron a recogernos el padre, llamado James y sus dos hijos, Nia de 5 años y Noah de 3.
Llegamos a la casa y la madre, Shoko, aun no había llegado, así que James nos empezó a enseñar la casa, y nuestras habitaciones. Teníamos dos habitaciones para las tres y también un baño bastante amplio.
Empezamos a deshacer las maletas y cuando terminamos, nos fuimos a dar un paseo cerca de la playa con James, Nia, Noah y el perrito, llamado Heidy.
Cuando llegamos a casa ya era hora de cenar, y a todo esto ya había llegado Shoko, que nos preparó una riquísima pasta, ¡menuda bienvenida!
Estábamos súper contentas, con mil ganas de seguir sumando momentos inolvidables y tan solo llevábamos allí unas horas...
Nos fuimos pronto a la cama después de haber jugado un rato con los pequeños y haberles dado nuestro regalo. Primera noche en Cardiff y la emoción seguía aumentando.
Aun quedaba lo mejor, pero sin duda, la primera noche fue de lo más especial.
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